La renegociación de deudas es un procedimiento establecido en la ley Nº 20.720 de Insolvencia y Reemprendimiento.
Está pensado para personas naturales que desean pagar sus compromisos financieros, y no se quieren declarar en quiebra porque eso implica perder todos sus bienes.
A través de este proceso, se pueden acordar nuevas condiciones de pago con los acreedores, adecuadas a la capacidad económica actual del deudor.
Se realiza ante la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (Superir) y se recomienda que lo haga con abogados expertos en endeudamiento.
Durante el procedimiento, este organismo actúa como mediador, facilitando el diálogo entre el deudor y sus acreedores para alcanzar un acuerdo que permita pagar sin perder bienes ni enfrentar juicios de cobranza.
Según datos de la Superir, más del 93 % de las personas que han comenzado este trámite logra llegar a un acuerdo con sus acreedores, lo que demuestra su efectividad cuando se gestiona correctamente.
¿Qué deudas se pueden renegociar?
- Créditos de consumo otorgados por bancos u otras instituciones.
- Créditos asociados a la compra de vehículos.
- Líneas de crédito bancarias.
- Deudas originadas por el uso de tarjetas de crédito.
- Créditos de cajas de compensación y asignación Familiar.
- Deudas correspondientes al sistema TAG.

¿Cómo funciona el procedimiento de renegociación paso a paso?
Conversación y propuesta
Si una persona mantiene deudas por tarjetas de crédito y un crédito de consumo con cuotas que superan la mitad de su ingreso mensual, se presenta una propuesta que extiende los plazos de pago, reduce intereses y otorga meses de gracia, pudiendo proponer hasta 90 cuotas sin interés respecto a todo su endeudamiento.
El resultado es una cuota mensual menor y un plan de pagos realista, no es indispensable que concurran todos los acreedores involucrados. Esta puede contemplar extensión de plazos, rebaja de intereses o períodos previos sin pago.
Audiencia y acuerdo
Con la mediación de la Superintendencia, se revisa la propuesta y se busca un acuerdo común. Cuando se aprueba, el deudor queda obligado a cumplir las nuevas condiciones, mientras los acreedores suspenden acciones de cobranza.
Este ordenamiento le permite enfrentar el sobreendeudamiento sin tener que recurrir a la liquidación o quiebra, siempre que se cumpla el nuevo acuerdo.

Tipos de renegociación en Chile
Directa
Se realiza conversando directamente con bancos o casas comerciales. Cada acreedor negocia por separado, sin un marco legal.
Administrativa
Es desarrollada bajo la ley de insolvencia, ante la Superir. Abarca todas las deudas al mismo tiempo y entrega protección legal frente a juicios y embargos mientras dura el proceso.

Requisitos para acceder a la renegociación
Usted debe cumplir con ciertas condiciones:
- Tener dos o más deudas vencidas por más de 90 días.
- Que el total adeudado supere las 80 UF.
- No haber sido notificado de una demanda judicial de cobranza.
- Contar con ingresos, propios o de terceros, que permitan cumplir un nuevo plan de pagos.
- Presentar documentación que acredite deudas, ingresos y bienes.
Recuerde que es un mecanismo gratuito, se puede solicitar durante todo el año y no se requiere de cupos para obtenerlo.
Aun así, muchas personas optan por apoyarse en abogados para insolvencia económica, dado que son quienes se encargan de analizar la situación completa, preparar el proceso y orientar a lo largo del trámite.

¿Cuáles son los beneficios para el deudor?
- Disminuir la cuota total de todos sus créditos hasta en un 60 %.
- Salir de DICOM.
- Liberar parte del ingreso mensual, destinando menos dinero al pago de deudas.
¿Por qué debería asesorarse con un abogado experto?
Aunque sea gratuito, enfrentarlo sin asesoría puede salir caro. Hay que hacer cálculos precisos: definir montos, plazos y una propuesta que sea viable en el tiempo. Un error en esas cifras podría provocar el rechazo del acuerdo y llevar directamente a una liquidación forzosa.
Por eso, no da lo mismo con quién se asesora. Contar con abogados de quiebras le permite analizar su situación, proteger sus bienes y conducir el proceso con una estrategia. Asesorarse a tiempo reduce riesgos y evita consecuencias que luego son difíciles de revertir.