Alejandro Guzmán Brito
La elasticidad del derecho clásico frente al mercado financiero
En el vasto universo del derecho privado, solemos pensar que las instituciones financieras modernas y la tecnología han dejado atrás a las leyes de la antigüedad. Sin embargo, Alejandro Guzmán Brito (1945-2021), reconocido como el romanista chileno más destacado de su época, se encargó de demostrar exactamente lo contrario a través de su brillante y vasta obra dogmática.
En Abogaley, nuestro estudio de abogados con oficinas en Viña del Mar, Santiago y atención a nivel nacional, sabemos que un profundo conocimiento dogmático es la clave para ganar litigios complejos. Hoy rendimos homenaje a la audaz hipótesis de este maestro, quien logró conectar las garantías del Imperio Romano con el vertiginoso mundo de los valores financieros desmaterializados.
El romanista y su incursión en el derecho comercial moderno
Alejandro Guzmán Brito dedicó la mayor parte de su prodigiosa vida académica a la investigación del Derecho Romano y la Historia del Derecho Civil, publicando cientos de artículos y decenas de libros. Durante décadas, su erudición sirvió para explicar los cimientos de nuestro Código Civil.
Sin embargo, en la última década de su trayectoria, su rigor analítico lo llevó a explorar una de sus facetas más desconocidas e innovadoras: la dogmática del derecho del mercado de valores chileno. Motivado por las reformas legales a la Ley N° 20.190 de 2007 (que modernizó el mercado de capitales), Guzmán Brito comenzó a investigar intensamente la prenda sin desplazamiento. Esta indagación lo introdujo al análisis jurídico de los futuros, opciones, cámaras de compensación y la desmaterialización de los “títulos-valores”.
El error del derecho francés y el redescubrimiento del pignus romano
El aporte dogmático más revolucionario de Guzmán Brito en esta área fue demostrar que la moderna “prenda sin desplazamiento” sobre bienes intangibles y valores negociables depositados electrónicamente no es una invención contemporánea, sino un regreso a la pureza del derecho romano clásico.
A través de sus estudios históricos, comprobó que el derecho romano reconocía dos formas de garantía: el pignus datum(con entrega física de la cosa) y el pignus conventum o hypotheca (constituida por simple convención sin necesidad de entregar la cosa). Para los romanos, era perfectamente lícito hipotecar bienes muebles, cosas futuras, universalidades o derechos incorporales sin entregarlos físicamente.
Su investigación expuso que fueron los juristas medievales y posteriormente los codificadores franceses quienes cometieron un error dogmático de proporciones, al restringir la prenda solo a los bienes muebles (con entrega) y la hipoteca exclusivamente a los inmuebles. Ante las necesidades del comercio industrial y financiero moderno, el legislador chileno tuvo que crear “excepciones” permitiendo prendar valores sin impresión física. Para Guzmán Brito, esto no era una idea revolucionaria, sino simplemente un redescubrimiento y un reencuentro histórico con el concepto clásico del pignus conventum romano.
Abogaley: Sofisticación jurídica para la protección de tu patrimonio
La obra de Alejandro Guzmán Brito nos enseña que las soluciones a los conflictos patrimoniales y comerciales de hoy exigen abogados que comprendan la raíz profunda de nuestras instituciones jurídicas. En Abogaley, aplicamos esta misma sofisticación intelectual a nuestras estrategias de litigación.
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