Por: Nicolás Rìos-Montt Abogado jefe del departamento de derecho de familia en Abogaley | Especialista en derecho de familia
En nuestra práctica diaria en los juzgados de familia, vemos cómo madres y padres llegan angustiados a nuestras oficinas. Se enfrentan a juicios por el cuidado personal o la relación directa y regular de sus hijos, y constantemente escuchan a jueces y abogados repetir una frase que parece intocable: El interés superior del niño.
El problema es que, para la mayoría de las familias, esta frase suena a una excusa vacía. ¿Qué significa realmente? ¿Cómo decide un juez qué es lo mejor para un hijo cuando ambos padres se atacan mutuamente?
La ambigüedad de este concepto legal puede ser tu peor enemigo si no tienes una defensa estratégica que sepa aterrizarlo con pruebas concretas.
Para entender cómo los tribunales están fallando hoy y, lo más importante, cómo lo solucionamos en la práctica, analizaremos una reciente y brillante investigación de la Universidad de Chile.
Como abogado litigante, te explicaré cómo usamos los propios criterios de la corte suprema para ganar tu juicio y proteger a tus hijos.
El diagnóstico de la Universidad de Chile: El peligro de un concepto jurídico ambiguo
En su reciente memoria para optar al grado de licenciado en ciencias jurídicas y sociales, “Análisis jurisprudencial del carácter indeterminado del principio del interés superior del niño, niña y adolescente en causas de cuidado personal y relación directa y regular” (2025), las investigadoras Antonia Casas Álvarez y María Jesús Navarrete Gutiérrez exponen el enorme desafío que enfrentan los jueces. (Puedes revisar la investigación completa en el repositorio académico de la Universidad de Chile).
El trabajo académico, guiado por la profesora Flavia Carbonell Bellolio, analiza decenas de fallos de la corte suprema y detalla cómo el sistema judicial ha establecido parámetros estrictos para evitar que este principio sea una excusa para decisiones arbitrarias:
1. El fin de la preferencia materna automática
La investigación demuestra que la ley chilena evolucionó. Con las reformas al código civil y la ley 21.430, se eliminó la regla que le daba preferencia a la madre.
Hoy, el interés superior exige que el juez evalúe objetivamente las habilidades parentales de ambos progenitores, fomentando la corresponsabilidad y la coparentalidad.
2. El derecho a ser oído como trámite esencial
Las autoras advierten que los tribunales superiores están anulando juicios completos si los jueces de primera instancia no escuchan a los niños.
El derecho del menor a expresar su opinión, de acuerdo a su edad y madurez (autonomía progresiva), no es un favor del juez, es una obligación legal ineludible amparada por la convención sobre los derechos del niño.
3. La trampa de la estabilidad material
El estudio revela un error común: Muchos jueces creen que el interés superior es simplemente dejar al niño donde está la estabilidad material para no alterar su rutina.
Sin embargo, la corte suprema ha corregido esto, señalando que si el entorno actual daña el vínculo con el otro padre o genera alienación parental, esa estabilidad es tóxica y el cuidado personal debe cambiar de inmediato.
La estrategia de Abogaley: Cómo aterrizamos el interés superior para ganar tu juicio
La academia acierta profundamente en su análisis de las sentencias, pero ¿qué debes hacer tú cuando estás en medio de un litigio y tu expareja usa a tus hijos como trofeo?
En Abogaley sabemos que los conceptos abstractos no ganan juicios. Así es como traducimos esta teoría en tácticas de litigio agresivas y efectivas:
1. Probamos tus habilidades parentales con ciencia
No basta con decirle al juez que amas a tus hijos. Nosotros construimos el interés superior del niño aportando peritajes psicológicos, informes sociales y pruebas documentales que demuestran que tú ofreces un apego seguro, rutinas estructuradas y protección emocional.
Transformamos tu idoneidad en evidencia irrefutable bajo las reglas de la sana crítica de los juzgados de familia.
2. Castigamos la obstrucción del vínculo
Si tu expareja te impide ver a tus hijos, falta a los regímenes de visitas o habla mal de ti frente a ellos, nosotros usamos eso a tu favor.
Le demostramos al tribunal que el otro progenitor está vulnerando el artículo 225-2 del código civil (la actitud para cooperar con el otro padre).
Hemos logrado quitar cuidados personales a padres y madres obstructores, demostrando que su actitud daña psicológicamente a los menores.
3. Exigimos que la voz de tus hijos sea escuchada
Sabemos que los niños sufren en los juicios. Por eso, solicitamos la entrevista reservada del menor con el juez bajo estrictos protocolos de cuidado, o a través de curadores ad litem y peritos especializados.
Si el tribunal se niega a escucharlos, preparamos de inmediato un recurso de casación, garantizando que el derecho de tus hijos a decidir sobre su propia vida sea respetado por la corte suprema.
4. Protegemos el cuidado personal por terceros
Si eres abuela, tío o familiar cercano y los padres biológicos son negligentes, la ley permite entregarles el cuidado personal a ustedes.
En Abogaley aplicamos la jurisprudencia para demostrar la inhabilidad física o moral de los padres biológicos, logrando que los niños se queden en el entorno de la familia extensa que realmente les da amor y seguridad.
Conclusión profesional: El bienestar de tus hijos requiere una defensa implacable
El interés superior del niño dejó de ser una frase poética en los tribunales chilenos. Hoy es un campo de batalla técnico donde ganará quien logre demostrar, con pruebas sólidas y peritajes exactos, quién es la figura que garantiza el mejor futuro para los menores.
¿Tu expareja no te deja ver a tus hijos? ¿Sientes que el entorno actual de los niños es de riesgo y necesitas pedir el cuidado personal?
Contáctanos hoy en Abogaley o agenda una reunión con nuestro equipo de abogados de familia. Dejaremos de lado las frases vacías, armaremos una estrategia clínica basada en pruebas y pelearemos en tribunales para que tus hijos crezcan en el entorno seguro y amoroso que merecen.